ermita
- Técnica
- Técnica mixta sobre papel (acrílico, lápices acuarelables, semillas teñidas y pasta mural).
- Dimensiones
- 34 x 40 cm
- Año
- 2026

Texto curatorial
En las celebraciones patronales del noroeste argentino, las ermitas son imágenes efímeras construidas sobre el suelo con semillas, flores y tierras de colores. Permanecen apenas unos días antes de desaparecer, dejando en la memoria de la comunidad el recuerdo de un trabajo colectivo y de una tradición que se renueva cada año.
En esta obra, Jimena Altea traslada esa práctica al espacio de la pintura. La ermita aparece enmarcada, convertida en una imagen que es contemplada desde la distancia por una figura de espaldas. Ya no ocupa la calle ni forma parte de la fiesta: habita el territorio íntimo de la memoria. Las semillas teñidas incorporadas a la superficie no buscan imitar la tradición, sino traer su materialidad al presente, haciendo que el recuerdo conserve aún el peso y la textura de su lugar de origen.
La distancia entre el cuerpo y la ermita no expresa nostalgia, sino transformación. El origen permanece visible, pero ya no es un lugar al que regresar, sino una experiencia incorporada a la propia mirada. La memoria deja de ser una carga para convertirse en una presencia silenciosa que acompaña el camino recorrido.